¿Por qué mi hijo tarda horas en hacer los deberes?

Publicado el 27 de julio de 2026, 11:53

“Empieza a estudiar por la tarde y cuando llega la noche todavía no ha terminado.”

Es una situación muy habitual y no siempre significa que tenga demasiados deberes. A veces el problema está en cómo se organiza y cómo trabaja.

Hay alumnos que comienzan una tarea sin tener claro qué tienen que hacer, se distraen continuamente, consultan el móvil, cambian de asignatura, vuelven atrás o se quedan bloqueados demasiado tiempo en un ejercicio.

También puede ocurrir que exista una dificultad real con la materia. Si para resolver cada ejercicio necesita revisar apuntes constantemente o pedir ayuda, algo que debería llevar veinte minutos puede convertirse en más de una hora.

Más tiempo no siempre significa más estudio

Estar tres horas sentado delante de los libros no equivale necesariamente a haber estudiado tres horas.

Por eso es importante aprender a:

  • organizar las tareas antes de empezar;
  • establecer pequeños tiempos de trabajo;
  • eliminar distracciones;
  • saber qué hacer cuando aparece una duda;
  • y distinguir entre hacer deberes y estudiar de verdad.

La autonomía también se aprende

El objetivo no debería ser que un adulto tenga que sentarse cada tarde a su lado para conseguir que termine.

Poco a poco, el alumno debe aprender a organizarse, identificar qué necesita hacer y enfrentarse a las tareas con mayor independencia.

En Academia Arquimedianos trabajamos no solo los contenidos de cada asignatura, sino también la organización, las técnicas de estudio y la forma de afrontar el trabajo diario.

No se trata de pasar más horas delante de los libros, sino de conseguir que esas horas realmente sirvan.

¿Los deberes se convierten cada tarde en una batalla interminable? Cuéntanos qué está pasando y te orientamos.